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viernes, 3 de julio de 2009

Twitter: los monólogos de la gente que se escucha

imageimage witter siempre nos pregunta: What are you doing? (¿Qué estás haciendo?) y, por supuesto, siempre hay gente que responde de forma literal, contando cosas que nos pueden parecer irrelevantes o extrañas para ser dichas en público.

La pregunta ¿Pero, para qué sirve Twitter? se repite machaconamente entre los que han oído hablar de él pero no lo usan. Reconozco que yo fui uno de los que pensaba que era un simple juguete que pasaría en poco tiempo a mejor vida porque carecía de una utilidad práctica real. Tal como acredita este servicio me di de alta en Twitter el 25 de abril de 2007, un año después de aparecer en Internet en marzo del 2006, (Wikipedia) pero no fue hasta febrero de 2009 cuando empecé a usarlo realmente y desde entonces ha sido la mayor fuente de información e inspiración profesional que haya tenido jamás.

Lo que nos ofrece

Básicamente Twitter es una red social que permite escribir mensajes de texto, con una longitud 140 caracteres como máximo, para que los lean nuestros seguidores (followers), está inspirado en los SMS de los teléfonos móviles.

Twitter no permite grupos, calendario de eventos, vídeos, fotos ni ningún otro de los complementos que podemos encontrar en otras redes sociales. Sólo disponemos de la pequeña caja de texto para escribir y unos pocos comandos para realizar algunas acciones simples, como reenviar el mensaje de otro, responder a alguien o escribir un mensaje privado. Esta simplicidad, lejos de ser una desventaja, lo que ha provocado en realidad es la existencia de una miríada de aplicaciones que proporcionan todo tipo de utilidades y servicios que amplían casi hasta el infinito la potencialidad de Twitter. Esta enorme simplicidad y falta de especialización de Twitter es la que al final le confiere toda su potencia.

La singularidad de Twitter

A diferencia del resto de redes sociales, las relaciones entre personas no tienen por qué ser recíprocas. Hay dos tipos:

  • Personas a las que seguimos (following)
  • Personas que nos siguen o seguidores (followers)

Esta estructura de relaciones es realmente brillante ya que permite que podamos saber lo que está diciendo una persona que nos interesa personalmente, aunque el sentimiento no sea mutuo. Lógicamente nosotros podemos actuar del mismo modo y cuando Twitter nos informa de que alguien comienza a seguirnos nos bastará con una rápida ojeada a sus temas de conversación para saber si queremos seguirlo nosotros a su vez o no. Este es el motivo por el cual el spam es casi inexistente en Twitter. Si vemos que nos empieza a seguir una inmobiliaria que no nos interesa, bastará con olvidarnos de ella para no tener más noticias sobre su existencia, independientemente de que ella pueda ver lo que nosotros escribimos.

El gráfico, ya publicado en el artículo Las relaciones y la conversación en las redes sociales, resume estas características y otras que se dirán más adelante:

image

Brevemente, las características que hacen a esta red social diferente es la coexistencia de:

  • Relaciones flexibles entre sus miembros: seguir y no ser seguido / ser seguido y no seguir / seguimiento mutuo (este último son los llamados amigos en otras redes sociales).
    • Estas relaciones evitan la inflación de contactos que sufren el resto de las redes sociales, por lo que en Twitter es mucho más fácil mantener un círculo próximo de amistades y se puede controlar mucho mejor el exceso de información producida por los contactos que no aportan nada de nuestro interés.
  • No es necesario ser “amigos” para entablar una conversación, por lo que el diálogo se puede extender a los millones de usuarios de Twitter.
    • Gracias a esto se pueden establecer relaciones temporales inexistentes en otras redes sociales. Un buen ejemplo es el encuentro EDUBLOGS 2009, donde por 3 días, de forma simultánea a las ponencias presenciales, disfrutamos de la conversación entre personas, muchas de las cuales eran previamente desconocidas entre sí. Gracias al lugar de encuentro habilitado para los usuarios de Twitter, tal como se puede ver en la siguiente figura:

image

  • La conversación no es en tiempo real. Twitter no es un chat y se produce una pequeña demora desde que alguien escribe algo hasta que los otros lo leen. Esta demora va desde unos segundos hasta unos pocos minutos, dependiendo del servicio que estemos utilizando para leer y escribir.
    • Gracias a esto no se crea la sensación de tener que estar pendiente al segundo de lo que el otro nos está diciendo y podemos retomar una conversación al momento o pasadas varias horas. De este modo Twitter, a diferencia de un chat, puede usarse durante horas sin la pérdida de tiempo y a la larga el estrés, que supone estar leyendo y contestando de forma ininterrumpida. Esto muchas veces da lugar a mensajes suplementarios que podrían hacer parecer que nuestra conversación es un monólogo, lo cual, lejos de ser un defecto es una virtud, ya que aquello que se dice está más meditado y pensado que en la conversación ininterrumpida.
  • No sabemos quién está conectado y quién no.
    • Por fortuna no es posible saber quién está en un momento determinado conectado, a no ser, por supuesto, que acabe de escribir algo. De este modo se presenta como un medio no invasivo de la privacidad y en cualquier momento podemos decidir intervenir o dejarlo para más adelante.

¿Pero, para qué sirve Twitter?

Volviendo a la pregunta inicial, Twitter sirve para estar en contacto continuo con las personas que nos interese, estableciendo con ellos diálogos a corto, medio o largo plazo. La diferencia con otros medios está en que esta red social se encuentra a medio camino entre un chat (sin los inconvenientes de premura de éstos) y el resto de redes sociales (sin sus inconvenientes de exceso de información). Además, su simplicidad ha permitido la creación de numerosísimas utilidades que la complementan y que cada uno puede adaptar según sus necesidades. Puede verse una buena selección en la wiki de Juan Miguel Muñoz (@mudejarico): Twitter y su mundo.

Por todo lo que se ha venido diciendo, Twitter es especialmente eficiente y útil en la comunicación entre personas y ese es el motivo por el cual se convierte en una fuente inigualable de información y riqueza personal.

En mi caso particular ha servido para estar en contacto con la mayoría de los docentes más innovadores, así como para conocer y relacionarme con otras personas del mundo de la empresa a las que de otro modo no habría llegado a conocer. Esta relación a través de Twitter ha sido, y es, muy fructífera, así como totalmente insustituible en el plano personal y profesional.

Si eres docente y usas Twitter, puedes incorporar tus datos al primer listado que existe sobre: Docentes, Profesores/as, Educadores/as y centros educativos en Twitter Español.

Si no eres usuario de Twitter y estás pensando en utilizarlo, aquí tienes una presentación muy breve, perteneciente a la serie “Manuales para profesores ocupados”, que explica lo fundamental:

domingo, 1 de marzo de 2009

Un modelo de uso de twitter para organizaciones

Basándome en el post de twitter: 1248655835, fruto de una de tantas conversaciones, ha surgido este modelo que había ideado como sistema de difusión y comunicación de información para los Centros Educativos, pero que evidentemente puede servir para cualquier organización que desee comunicarse de una forma cercana con aquellos que son o podrían ser sus clientes.

He llamado CONCENTRADOR a los servicios web que permiten sindicar y recopilar información digital proveniente de numerosos sitios de Internet, de forma automática, para generar un único flujo informativo que puede redirigirse a varios sitios, entre ellos a twitter.

Los sistemas utilizados para conectar a twitter dependerán del volumen de información generado por la organización. Una organización que genera una gran cantidad de información no puede conectar a twitter todos los sistemas considerados en este gráfico, sin riesgo de que se les considere spammers. Sin embargo, un organismo que genere una cantidad relativamente escasa de información podría usar todos los sistemas de forma simultánea.

En cualquier caso, twitter permite difundir información de forma muy breve, rápida, cómoda y versátil. Podríamos decir que los mensajes difundidos serían los titulares informativos de la organización, que pueden ser difundidos de forma muy sencilla, bien directamente a través de los usuarios de twitter (que son escasos), bien mediante widgets que permiten colocar la información que circula por twitter en cualquier lugar. Incluyendo aquellos sitios generadores de la  propia información, con la ventaja de que el widget de twitter permite conocer también lo que está sucediendo en otros lugares de la empresa.

Twitter para uso personal y profesional es otro asunto distinto, así como cuando se usa con fines educativos. De eso nos encargaremos en otro momento.

 

twitter corporativo

Pulsa sobre la imagen para ampliarla

 

jueves, 26 de febrero de 2009

Privacidad de menores y servicios de Internet

2256969966_0f5e94f8ec Vaya por delante que no soy ningún experto en leyes, sino sólo un profesor que utiliza los recursos de la web 2.0 con sus alumnos. A raíz de una conversación en Twitter con @Potachov, @vcuevas y @diegogg sobre la conveniencia de pedir la autorización a los padres para utilizar estos recursos con menores, he estado profundizando un poco en la legislación española sobre el tema.

Mi deseo con este artículo es exponer las conclusiones a las que he llegado, así como recabar opiniones de los profesionales de la educación y de las leyes, en el hipotético caso de que estos últimos lleguen a leer un blog de estas características.

Que los Centros Educativos necesitan el permiso de los padres o tutores legales para colocar fotos en Internet de los alumnos menores de edad, donde sean claramente reconocibles, es algo que desde hace ya un tiempo la mayoría de Centros conoce y es habitual pedirlo. Lo que ya no está tan claro es qué debemos hacer cuando se trata de que el alumno obtenga una cuenta en Google, Wordpress, Twitter o cualquier otro de los infinitos servicios que podemos usar en el ejercicio de nuestra labor docente.

Obtener una cuenta de este tipo supone casi siempre la introducción de ciertos datos de tipo personal (como el nombre, apellidos, edad, etc.) y aceptar unas condiciones de uso del servicio.

El REAL DECRETO 1720/2007, de 21 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal, dice en su artículo 13 que habla sobre el Consentimiento para el tratamiento de datos de menores de edad:

Podrá procederse al tratamiento de los datos de los mayores de catorce años con su consentimiento, salvo en aquellos casos en los que la Ley exija para su prestación la asistencia de los titulares de la patria potestad o tutela. En el caso de los menores de catorce años se requerirá el consentimiento de los padres o tutores.

Así pues los datos de los alumnos de 14 o más años pueden ser gestionados por ellos mismos y por lo tanto disponen de potestad para obtener sus propias cuentas y servicios de Internet.

En cuanto a los menores de 14, parece que hay que pedir una autorización a los padres. A no ser que los datos utilizados para el alta sean los del propio centro, por ejemplo. Así, bastaría elegir un nombre de usuario que no revele la identidad del menor, como nombre y apellido se puede poner algo parecido a Alumno 1, Alumno 2, etc. Y para el caso de que se requiera la ciudad, dirección, etc, se podría usar la del propio centro. De este modo no se estaría revelando absolutamente ningún dato privado. Para firmar en blogs, wikis, etc., creo que tampoco habría problema en firmar con el nombre real sin apellido, ya que el nombre por sí solo no permite identificar a la persona concreta ni revela ningún otro dato comprometedor. Firmar como Carlos, Iván, Vanessa o Iria permitiría humanizar un poco más las aportaciones públicas que puedan hacer estos alumnos sin atentar contra su intimidad. Todo esto en el caso de que el servicio que pretendamos utilizar no esté vetado para las edades de nuestros alumnos por el mismo servicio.

Dado que los menores de 14 años no estarían poniendo ningún dato personal que atente contra su privacidad, la aceptación de los términos del servicio sería similar a la aceptación que se hace de forma implícita cuando los alumnos van con su colegio a un museo, parque temático o utilizan cualquier aparato del laboratorio de ciencias. En cualquier caso el alumno estaría usando una herramienta proporcionada por su centro escolar, exactamente igual que cuando maneja el ordenador en clase y para lo cual los padres no han dado ninguna autorización, a pesar de que se trata de un aparato eléctrico y, al menos en teoría, potencialmente peligroso.

Recomendaciones:

  • Hasta 1º de ESO incluido, pedir autorización de los padres para usar servicios de Internet que requieren el registro en los mismos, informando de que no se revelarán datos sensibles del alumno, más allá de los habituales como el nombre, por ejemplo.
  • En el caso de que no se tenga esta autorización, utilizar nombres de usuario que no desvelen la identidad del menor. El profesor deberá controlar todo el proceso para poder cancelar él mismo la cuenta en caso de que exista algún problema. Incluso puede crear él mismo esas cuentas de usuario con la ventaja de poder reciclarlas de un curso a otro.
  • Desde 2º de ESO hasta la mayoría de edad no hace falta ninguna acción especial por parte del centro.
  • Asegurarnos de que el servicio que vamos a usar con los alumnos permite el registro de menores de edad. Algunos como Facebook o Ning limitan la edad a mayores de 13, otros requieren tener cumplidos los 18 años.

Y lo más importante, usar el sentido común para darnos cuenta de cuando un determinado servicio está exigiendo datos personales más allá de los límites que estamos dispuestos a tolerar. En este sentido quiero citar el Documento de trabajo 1/08 sobre la protección de datos personales de los niños (Directrices generales y el caso especial de los colegios) del 18 de febrero de 2008, publicado por la Agencia Española de Protección de Datos donde se dice en las conclusiones:

No debería darse nunca el caso de que, por razones de seguridad, los niños se enfrenten a una vigilancia excesiva que reduzca su autonomía. En este contexto, en necesario hallar el equilibrio entre la protección de la intimidad y la intimidad de los niños y su seguridad.

Actualización

Normativa en Catalunya

Las instrucciones para el curso 2008-2009, tanto de los colegios públicos como de los privados, siguen lo dicho más arriba en cuanto a menores y mayores de 14 años en lo referente a los datos privados, pero no así en cuanto a la escritura pública del alumno en blogs y otros sistemas. Dice lo siguiente:

Ús d'imatges d'alumnes, publicació de dades de caràcter personal i material elaboratper l'alumnat

(...) Quant a l’edició en blocs i altres espais web per part de persones menors d’edat, cal la corresponent cessió del dret de comunicació pública expressat per escrit de les persones que n’exerceixen la pàtria potestat, sense que la Llei de propietat intel·lectual admeti cap mena de modulació segons l’edat del menor, ja que l’exercici dels drets vinculats a la propietat intel·lectual no té el caràcter de personalíssim com són els casos dels drets d’imatge o de protecció de dades de caràcter personal. Aquesta cessió s’ha d’efectuar encara que l’autor/a en qüestió no aparegui clarament identificat i comprèn realitzacions com ara el treball de recerca de batxillerat. Per tant, cal informar les famílies de les activitats que es prevegi publicar en línia i obtenir-ne la corresponent autorització signada.

Se explicita claramente que para la publicación no hay ninguna modulación de edades, por lo que todos los menores necesitan la autorización paterna expresa.

Se agradecerán todos los comentarios que ayuden a iluminar este tema.

sábado, 7 de febrero de 2009

Redes sociales e innovación educativa

img Ángel Fidalgo, autor del blog Innovación Educativa, hace unas interesantes reflexiones sobre la innovación y las redes sociales. Siempre leo a mi amigo Ángel con enorme interés y estoy de acuerdo con él en todas sus exposiciones. Estoy seguro de que no se molestará si esta vez le llevo un poco la contraria.

En su artículo pone el ejemplo de que a todos los niños les gusta escribir en la pizarra, pero eso no quiere decir que cuando sean mayores les guste que el profesor les saque para realizar alguna tarea en ella. También pone otro ejemplo donde Bart Simpson (el famoso personaje animado) se niega a quemar sus libros, cuando todos lo hacen a petición del profesor, ya que él "no hace deberes". Más adelante hablaremos de pizarras y Bart Simpson.

Ilustraré las ideas que quiero transmitir con tres ejemplos reales, de los muchos que podría poner.

En uno de los primeros exámenes que realicé este curso, les pedí a mis alumnos que escribiesen su opinión del mismo a través del foro en el grupo que tenemos para esta clase (ahora lo hacen casi cada vez que tenemos un examen). Sorprendentemente varios me pidieron que incrementase el número de preguntas porque así, en caso de tener errores de cálculo, no les afectaba tanto en la nota. Por supuesto les hice caso ya que me pareció muy razonable. Este es un ejemplo de retroalimentación, usando como vehículo la red social, con el cual los alumnos han podido mejorar sus resultados.

Antes de las vacaciones de Navidad una alumna tuvo que operarse de un pie y estuvo sin venir a las clases durante un mes. Un día, por casualidad, nos encontramos en el chat de la red social y me pidió ejercicios de lo que estábamos haciendo en clase para no perder el hilo de la asignatura. A raíz de aquella conversación le mandé un correo a través de la red social, donde le indicaba los puntos del libro que podía consultar, los ejercicios que podía hacer en él y los ejercicios y vídeos que estaban en el foro de discusión del grupo de su clase de la red social para que trabajase durante su convalecencia. Es un ejemplo de comunicación facilitada por la red social, donde la alumna se benefició mejorando sus resultados.

Desde que empecé a usar la red social les pongo en ella todas sus notas, tanto las que tomo durante la clase como las de los exámenes, los días que han faltado a clase (con el porcentaje correspondiente al número de días total de clase) y los días que les he pedido los deberes y no los han hecho:

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Y si alguien piensa que esto es demasiado trabajo para el profesor, va muy errado. Todo el proceso se hace de forma automática con una hoja de cálculo de Google docs de dos páginas. En la primera es donde yo escribo directamente las notas y anotaciones en la clase o al corregir exámenes y en la segunda se hacen las medias y un resumen para los alumnos, que es lo que ellos ven. Yo me limito a poner una F el día que el alumno no viene, D0 si no trae los deberes, una nota cuando los saco a la pizarra o los llamo para que me enseñen en lo que están trabajando, pero nada más. De todo lo demás se encarga la hoja de cálculo que extrae sus propias conclusiones de lo que yo escribo y se encarga de publicarlo en la red social. Desde luego me lleva mucho menos tiempo que ir apuntando todo en esas libretas analógicas que venden para profesores y de las que nunca he querido saber nada.

Aclarado todo esto, sigamos con el argumento. Desde que uso este sistema de notas ellos las pueden controlar día a día. Por ejemplo, si ese día he sacado un alumno a la pizarra no verá la nota que le he puesto, pero sí podrá comprobar en que medida ha afectado a la media de todas las veces que le puesto alguna. Pues bien, este sistema también ha tenido un efecto sorprendente de forma que en bastantes ocasiones se molestan cuando no les saco a la pizarra y en muchas ocasiones nada más entrar en clase me piden que ellos quieren hacer uno de los ejercicios. En más de una ocasión he pensado que debería poner un aparato de esos para coger turno para salir a la pizarra durante la clase, como en la carnicería. No, no exagero, es exactamente así.

De todas formas esto es variable y hay cursos y alumnos mucho más motivados que otros. No podemos engañarnos, hay alumnos que apenas son receptivos a nada de todo esto e incluso cuando les hablas de la red social te miran y poniendo una entonación autosuficiente y media sonrisa, dicen "yo no me conecto a la red social". Claro que ¿alguien esperaba otra cosa? (por cierto, ayer teníamos un examen y este mismo alumno nada más entrar en clase me dijo: "uno de los ejercicios que has puesto para repasar en la red social no me ha salido", parece que Bart Simpson al final quemó su libro, aunque fue varios episodios más adelante.

Anécdotas aparte, ¿qué se ha conseguido poniendo las notas de los alumnos, junto con otra información, en la red social? Fundamentalmente un mayor conocimiento de la propia marcha del alumno que en muchas ocasiones toma la iniciativa él para mejorar sus resultados haciendo los deberes, evitando la acumulación numérica en la columna "días sin deberes" y saliendo voluntario. Cuando las ausencias superan el 25% automáticamente aparece resaltado en rojo, sé que esto les preocupa bastante a algunos (me han preguntado docenas de veces si esto afectará a su nota final), pero no sé hasta qué punto ha influido en su asistencia o no a las clases y me gustaría pensar que gracias a esto alguno de mis alumnos ha dejado de ausentarse en alguna ocasión.

Algunos pensarán que para todo esto no hace falta la red social, que usan otros sistemas con los que pueden hacer lo mismo. Estoy convencido de ello, pero las redes sociales nos ofrecen tres ventajas que, juntas, no existen en ningún otro sitio:

  • Integración "todo en uno", algo que los que usamos redes sociales nos damos cuenta desde el principio ya que se consigue una interrelación de diferentes ámbitos docentes y no docentes que no se obtienen con otros medios. Es lo que J. Carlos López-Ardao ha llamado Red social triangular.
  • Es un mecanismo muy potente, eficiente y sencillo para la comunicación entre alumnos, profesores y ambos entre sí. Hasta que no se lleva un tiempo utilizando la red uno no se hace consciente de lo fácil que puede llegar a ser ponerse en contacto con nuestra clase y nuestros alumnos en particular.
  • Herramientas para integrar nuestras clases. Son herramientas poco especializadas y generalistas, pero estoy convencido de que esto será la clave de su éxito, además, la red permite referenciar cualquier otro sistema más complejo. Como zoólogo de formación sé que en los seres vivos las vías evolutivas altamente especializadas no sobreviven a cambios importantes de su medio y que sólo las especies generalistas son capaces de adaptarse de forma realmente eficiente ante los cambios.